5 pueblos que se quedan completamente a oscuras una noche al año a propósito

Apagar todas las luces de un pueblo entero suena a fallo eléctrico o a película de suspenso. Pero en varios lugares del mundo es una decisión tomada por sus propios habitantes, un apagón voluntario y organizado para recuperar algo que la iluminación moderna borró casi por completo: la visión de un cielo cubierto de estrellas.

Estos cinco destinos demuestran que a veces el mejor espectáculo nocturno aparece cuando alguien decide apagar el interruptor.

1. La Palma, Islas Canarias (España)

Cada año, dentro del festival Astrofest, los catorce ayuntamientos de esta isla se coordinan para dejar sin luz lugares emblemáticos durante una hora, en la iniciativa «Apaga la luz y enciende las estrellas».

La tradición se inspira en el apagón general que la investigadora María Victoria Hernández promovió en 1986 para observar mejor el paso del cometa Halley, y hoy convierte a la isla en un referente mundial del astroturismo.

2. Franeker, Países Bajos

Esta pequeña ciudad de Frisia se apagó por completo una noche a petición del artista holandés Daan Roosegaarde, quien pidió a sus vecinos que dejaran las luces apagadas y levantaran la mirada hacia el cielo.

Según el propio artista, entre el ochenta y el noventa por ciento de la luz nocturna es innecesaria, y su proyecto aspira a repetir el experimento en ciudades como Sídney, Venecia, Reikiavik o Estocolmo.

3. Westcliffe y Silver Cliff, Colorado (Estados Unidos)

Estos dos antiguos pueblos mineros, con menos de mil doscientos habitantes entre ambos, decidieron a lo largo de una década «oscurecerse» tras la puesta del sol, sustituyendo el alumbrado público y exigiendo que las luces exteriores tuvieran pantallas y brillaran lo mínimo posible.

El resultado atrajo a turistas con telescopios, que hoy visitan un pequeño observatorio construido por los propios impulsores del proyecto.

4. Localidades del Apagón Starlight, España y Latinoamérica

Cada año, la Fundación Starlight impulsa la Noche Mundial en Defensa de la Luz de las Estrellas, un evento en el que numerosos municipios apagan sus farolas durante un tiempo determinado para poner en valor el cielo oscuro como patrimonio cultural.

La semana de la iniciativa suele incluir charlas de expertos, observaciones astronómicas y hasta conciertos a la luz de las estrellas.

5. Ciudades de la Hora del Planeta, alrededor del mundo

Cada mes de marzo, un apagón simbólico de una hora recorre el planeta, con monumentos como la Torre Eiffel, el Big Ben o un tramo de la Gran Muralla china dejando de iluminarse al mismo tiempo.

Aunque el objetivo es concienciar sobre el cambio climático, para el viajero es una oportunidad poco habitual de ver ciudades emblemáticas sin su brillo habitual.